Invertir en renta fija significa adquirir instrumentos financieros con un plazo definido y una rentabilidad establecida, generalmente determinada por una tasa de interés fija. En términos económicos, estos activos funcionan como préstamos que los inversores otorgan a gobiernos o empresas emisoras.
Los principales tipos de instrumentos de renta fija son:
- letras del tesoro
- bonos soberanos
- bonos corporativos
- certificados de deposito
- papeles comerciales.